Patamuslo de pollo sin piel, cocido al horno con una costra dorada de frutos secos tostados. Crujiente por fuera, tierno por dentro. Un plato que combina texturas y aporta sabor de manera natural, sin artificios.
Podés acompañarlo con:
– Caponata de vegetales mediterráneos
– Vegetales a la crema
– Ensalada de cous cous con hierbas frescas
Una versión elegante de lo cotidiano.
Liviana, equilibrada y con carácter.